Agentes de la Policía Nacional en colaboración con la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Sevilla han desarticulado en esta provincia una organización criminal dedicada, presuntamente, a la trata de personas y a su explotación laboral como jornaleros agrícolas. Como resultado, se ha logrado la liberación de ocho víctimas y la detención de 17 personas, entre los que se encuentran los líderes de la organización criminal.
Las víctimas, de nacionalidad rumana, eran captadas en su país de origen mediante anuncios en redes sociales por un clan familiar que les prometía empleo en diferentes explotaciones agrícolas en Cantillana (Sevilla). Una vez en España, los jornaleros eran alojados en condiciones infrahumanas en viviendas ocupadas. Como no estaban dados de alta en la Seguridad Social, adquirían una deuda derivada del coste del desplazamiento, que después debían saldar trabajando en distintas explotaciones agrícolas.
La investigación se inició en noviembre de 2023, gracias a la información facilitada por la Policía de Rumanía, que alertó sobre la existencia de un clan familiar asentado en la localidad sevillana de Cantillana, dedicado a la explotación laboral de trabajadores en tareas agrícolas.
Los jornaleros soportaban condiciones extremadamente duras, ya que eran obligados a trabajar durante largas jornadas, de lunes a domingo y en muchas ocasiones bajo condiciones climatológicas muy adversas.
Además, eran alojados en condiciones infrahumanas en viviendas ocupadas, donde permanecían en todo momento controlados por sus tratantes. Asimismo, no figuraban dados de alta en la Seguridad Social.