La Guardia Civil y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Murcia, dentro de los servicios establecidos contra la trata de seres humanos y la explotación laboral, han desarrollado la operación ‘Caprines’ en explotaciones ganaderas de los municipios de Lorca y Puerto Lumbreras.
La operación ha culminado con la investigación de dos personas (el propietario de la empresa y un encargado), como presuntos autores de un delito contra los derechos de los trabajadores y la identificación de 8 trabajadores extranjeros que prestaban una relación laboral en instalaciones agropecuarias sin tener el preceptivo permiso de trabajo. Estas personas, además, vivían en las propias fincas viviendo en las propias fincas en situación precaria.
La actuación conjunta entre la ITSS y la Guardia Civil se inició tras la denuncia de dos ciudadanos extranjeros que trabajaban sin contrato en una explotación caprina de Lorca, quienes explicaron que vivían en caravanas dentro de la propia finca, en condiciones de higiene calificadas como "pésimas" por los investigadores.
Especialistas en Policía Judicial averiguaron que el titular de la empresa era dueño de otra granja en Puerto Lumbreras. En una inspección simultánea realizada junto a la Inspección de Trabajo de Murcia, se identificó a otros seis trabajadores en situación irregular, uno de los cuales tenía en vigor una orden de expulsión del territorio nacional.