Cuatro personas fueron detenidas el 5 de marzo en Jumilla (Murcia) acusados de explotación laboral y delitos contra los derechos de los trabajadores.
La actuación conjunta entre la Policía Nacional y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de la Región de Murcia en materia de lucha contra el empleo irregular y fraude a la Seguridad Social permitió localizar dos talleres de cosido de telas para tapizado en Yecla y Jumilla donde se empleaba fraudulentamente a personas extranjeras en situación irregular en el país, aprovechándose de su especial situación de vulnerabilidad e imponiéndoles condiciones de trabajo abusivas.
Las primeras actuaciones inspectoras de este caso se remontan al pasado septiembre. Así, el 10 de septiembre de 2025 se realizó una visita de inspección a una nave industrial de Yecla, donde se identificó a cinco trabajadores extranjeros en situación irregular, puesto que carecían de una autorización de residencia y trabajo en España.
Posteriormente, la Policía de Yecla, gracias al seguimiento de las furgonetas utilizadas para el reparto de la mercancía, pudo constatar la existencia de otro taller de tapizado, ubicado en una nave industrial en la localidad de Jumilla. Así, en una segunda visita a este centro de trabajo, los funcionarios de la Inspección y de la Policía identificaron a un total de 15 trabajadores extranjeros, de los cuales 10 se encontraban en situación irregular, ya que carecían de una autorización de residencia y trabajo por cuenta ajena.
Otros 5 no figuraban como dados de alta en el Código Cuenta de Cotización de la empresa de referencia. Además, uno de ellos era el mismo trabajador que se había identificado en la primera visita de inspección, una persona que percibía una prestación de Incapacidad permanente incompatible con el trabajo por cuenta ajena. Por último, los funcionarios actuantes e identificaron dos “falsos autónomos”, personas que en realidad trabajan bajo la dirección y por cuenta ajena de la empresa de referencia.
Las posteriores declaraciones de los ciudadanos extranjeros identificados reflejaron las condiciones laborales abusivas que sufrían en los talleres, no llegando a percibir ningún salario por su trabajo, bajo el pretexto de que estaban aprendiendo el oficio o de que se les había ofrecido alojamiento a cambio de ese trabajo.